Titanes, hicieron historia: aprendizaje para la gestión de conflictos

Titanes, hicieron historia: aprendizaje para la gestión de conflictos

titanes hicieron historia

Este fin de semana han emitido una buena película para reflexionar sobre el trabajo en equipo, la gestión de la diversidad y la resolución de conflictos. La película en cuestión es: Titanes, hicieron historia. Basada en hechos reales, la película cuenta cómo en los EE. UU. de los años 70 un entrenador de fútbol americano se enfrenta al reto de dirigir un equipo de chavales, blancos y negros (él también lo es).

La película es especialmente útil para analizar las etapas de las que consta un conflicto interpersonal y cómo ayuda una buena gestión por parte del líder.

En primer lugar conviene analizar si existen aspectos en la situación que lo facilitan o lo inhiben. Por ejemplo, en la película, el clima de conflicto racial instalado en la sociedad de la época. O en una empresa familiar de tercera generación, que los primos-sucesores solo hayan coincidido en dos bautizos y tres bodas antes de compartir su patrimonio.

A continuación, la toma de conciencia. Y ahí hay que distinguir entre el conflicto percibido (conciencia racional de estar en conflicto con otro) y el conflicto sentido (ansiedad, tensión, hostilidad y otras emociones que inevitablemente acompañan al pensamiento racional). Aquí es clave la inteligencia emocional para equilibrar corazón y cerebro, algo muy difícil como hemos visto en posts anteriores. Es precisamente por esta dificultad por la que es tan importante el rol del entrenador Boone (Denzel Washington). Contar con un mediador ayuda a eliminar prejuicios y obliga a argumentar más racionalmente la postura adoptada en el conflicto. Si no se cuenta con la disposición adecuada, la siguiente etapa ser፠una batalla campal.

En la tercera etapa cada parte se posiciona y declara sus intenciones. Básicamente competir, colaborar, evitar o ceder. Aquí es importante el tipo de conflicto en el que cada parte cree que está. De suma cero (uno gana y otro pierde). O los dos ganan. En la película hay una secuencia interesante sobre esto (22m:35s). Partiendo de una predisposición a competir entre los jugadores, Boone provoca la situación que les acerca a la colaboración. Los agrupa en parejas interraciales y les obliga a compartir información personal con su compañero. Este ejercicio de empatía forzada les acerca al adversario y les exige ir más allá de prejuicios y estereotipos. Cuantas veces se generan conflictos en las empresas construidos sobre malos entendidos que podrían resolverse con una comunicación sincera (racional y emocional) entre las partes. Esto me recuerda una frase de Bob Dylan: …y no critiques lo que no puedas entender

En la cuarta etapa llega el momento de la interacción. Según se crea que se está en un conflicto de suma cero o no, la negociación ser፠distributiva (uno gana y otro pierde) o integrativa (los dos ganan). Aquí las cosas no suelen salir bien a la primera. Depende de la intensidad del conflicto, de la habilidad negociadora y de las técnicas de solución de conflictos empleadas. En la película, el conflicto inicial entre Julius y Bertier se transforma en una amistad sincera. En parte, gracias a su capacidad para enfrentarse a su grupo que no acepta al otro. Es curioso como, a veces, definimos nuestra pertenencia a una tribu en base a la no pertenencia a otra (Barça vs Madrid ;).

Finalmente, según haya transcurrido el proceso, el conflicto generar፠resultados funcionales (mejorar la calidad de las decisiones, alentar el interés, airear los problemas o fomentar la autocrítica y el cambio) o disfuncionales (destrucción del equipo, empeorar el clima o reducir la cohesión).

En contra de la creencia popular, un conflicto no es necesariamente negativo, es simplemente inevitable donde hay personas. Aprovecharlo para hacer crecer y madurar al equipo o la familia depende de la habilidad con la que se gestione

Personas inteligentes, Decisiones estúpidas

Personas inteligentes, Decisiones estúpidas

Usted ha comprado dos entradas de cine por Internet, al llegar a la taquilla se da cuenta de que las ha perdido por el camino y que si quiere entrar tendría que volver a gastarse 20€ en comprarlas ¿Las compraría? Ahora imagine que est፠en casa y decide ir al cine con su pareja, las entradas le costarán 20€. Al llegar a la taquilla abre su cartera y se da cuenta de que ha perdido un billete de 20€ ¿Las compraría?

En ambos casos la situación es objetivamente similar y la respuesta debería ser la misma. Ha perdido un papel valorado en 20€ y entrar al cine le costaría 20€.

Sin embargo, ocurre algo curioso. Las respuestas afirmativas en el primer caso son muy inferiores a las del segundo. En la primera situación quiz፠sienta que est፠comprando dos veces las mismas entradas, algo que no ocurre en el segundo escenario.

Obviamente esto no tiene ningún sentido

El escenario económico actual obliga a las empresas a tomar decisiones importantes constantemente. Muchas de esas decisiones tienen cargas emocionales enormes porque afectan a personas, negocios «de toda la vida» o proyectos en los que ya se ha invertido mucho como para abandonarlos…

Por desgracia, en contra del sentir general, el ser humano no est፠tan bien dotado como cree para tomar decisiones de calidad. Investigaciones recientes con técnicas de neuroimagen sugieren que, al tomar una decisión, las áreas cerebrales asociadas al pensamiento inconsciente se activan antes que las asociadas al pensamiento consciente

Es posible que este mecanismo esté detrás de la confusión entre lo que se cree que va a ocurrir y lo que se quiere que ocurra. En estos casos se puede llegar a torturar la realidad hasta convencerse de la bondad de una mala decisión

Sin embargo, por más ganas que se tenga de que salga cara al lanzar una moneda al aire, la probabilidad siempre ser፠del 50% antes de cada lanzamiento.

En esta inspiradora presentación Warren Buffett sugiere los principios que le han ayudado a tomar las decisiones que le han convertido en el segundo hombre más rico del mundo. Especialmente sugerentes las partes 1 (sobre el valor de la integridad en la vida profesional) y 2 (sobre cómo personas inteligentes pueden tomar decisiones estúpidas).